Balanza de pagos, Economía política, Leyes y regulación, Observatorio

Jugar con los aranceles para incidir en el proceso electoral colombiano, aunque eso genere crisis económica.

En las últimas horas Noboa hizo dos movimientos: remitió oficialmente a la Corte Constitucional el Acuerdo Comercial con los Estados Unidos que lo tenía firmado desde el 21 de abril de 2026 y cambió el arancel a las importaciones provenientes de Colombia de 100% al 75%, confirmando con ello que el arancel del 100% estará vigente solo durante mayo 2026. En clave geopolítica, Ecuador de Noboa se convierte en un operador contumaz de la política estadounidense para incidir en la trayectoria política-electoral de Colombia. Si para eso hay que pegarse un tiro en el pie, provocando deliberadamente una guerra comercial y una subsecuente crisis económica en ascenso que terminará pasando la factura económica más a Ecuador que a la Colombia, Noboa está dispuesto hacerlo porque siente el apoyo del gobierno estadounidense de Trump, no de ahora, sino incluso antes de que asuma la presidencia. O acaso Noboa haría eso y más sin las promesas y cumplidos de Marco Rubio, Secretario de Estado de los Estados Unidos?

Los aranceles de 30% en febrero, 50% marzo y abril, 100% y posteriormente 75% (vigente) en mayo, a todas las importaciones procedentes de Colombia han sido en reacción a las posiciones políticas soberanas del vecino país que a decir del “Nuevo Ecuador” han sido injerencistas, sin ponderar los costos que devienen de las relaciones económicas  construidas por décadas y que aún en los peores conflictos que también contaron con el apoyo de Estados Unidos como el Plan Patriota del expresidente Álvaro Uribe en Colombia, no alteraron significativamente el comercio binacional. Los gráficos mostrados a continuación en términos agregados y con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) de Colombia dice de un flujo comercial estable con Ecuador a lo largo de los últimos años, pero también dicen de un proceso de diversificación de mercados más allá del estadounidense en el que se ha empeñado el vecino país        

Fuente: DANE, Colombia

Atrás de esos flujos están relaciones institucionalizadas que han tardado años en construirse y que las empresas tienen incorporado en su planificación financiera y económica. Subir aranceles y alterar los flujos puede hacer que un arancel del 75% sea inviable sostener algún resquicio de intercambio comercial. Pero eso no sería un problema mayúsculo ya que Noboa decidió hace unas horas bajar del 100% al 75%, inicialmente este último arancel entraba a operar inmediatamente pero a renglón seguido en Carondelet corrigieron y lo pusieron desde el 01 de junio, después del 30 de mayo, fecha en la que se celebrará los comicios electorales para la elección de presidente de Colombia. Según la publicación en la red social X de la candidata del expresidente colombiano Uribe Vélez, Paloma Valencia, esta “rebaja” sería porque sostuvo una comunicación previa y logró sensibilizar a Noboa. El mensaje es claro, si el ciudadano colombiano vota por Valencia, Ecuador bajará los aranceles, lo que no pasará si gana Iván Cépeda, candidato que se propone seguir con el proyecto político de Petro.

Fuente: imagen tomada de la red social X

A esta escalada, se debe reconocer que Colombia ha mostrado más cautela y racionalidad en la imposición de aranceles para los 191 productos y 758 subpartidas arancelarias con Ecuador, que de acuerdo al grado de producción y de abastecimiento interno es diferenciado de 35%, 50% y 75%, conforme lo establece el Decreto 0455 de fecha 28 de abril de 2026 del ministerio de comercio colombiano, con lo cual se proponen proteger la industria nacional, el abastecimiento interno y el empleo colombiano. Aclaran que la medida es de carácter temporal mientras Ecuador mantenga vigente el arancel del 100% y que a partir del 01 de junio será del 75%.

Con arancel del 30% vigente durante febrero 2026, conforme cifras oficiales levantadas por el Banco Central del Ecuador, las importaciones desde Colombia cayeron en 55% en relación a 2025, en tanto las exportaciones ecuatorianas hacia Colombia se redujeron en un 20% con un arancel espejo vigente desde el 24 de febrero. En febrero 2026 el flujo comercial entre los dos países se redujo en más de USD 100 millones (USD 14,8 millones en caída de exportaciones ecuatorianas y USD 86 millones por caída de importaciones desde Colombia).     

En el caso de Ecuador, por el rezago de la información no se cuenta con datos oficiales de marzo y abril en donde el arancel escaló al 50%, no se diga del impacto del 100% a inicios de mayo  y recientemente del 75%. Pese a ello, de acuerdo a información del DANE de Colombia, al comparar la variación de las exportaciones de marzo 2026 respecto a marzo 2025, tenemos que las exportaciones colombianos y por tanto las importaciones ecuatorianas se desplomaron cerca del 60%, esto es aproximadamente USD 88 millones. Desde 2008, conforme los datos disponibles del DANE no se registra una caída similar en coyunturas de tensiones limítrofes, considerando la vulnerabilidad de la frontera por los grupos armados irregulares.

Fuente: DANE, Colombia

Nota: No se puede contrastar con las importaciones de fuente colombiana ya que la última información está cargada a febrero 2026.       

Los más afectados de este paro comercial son las provincias limítrofes del Carchi, Sucumbíos y Esmeraldas y los Departamentos de Nariño y Putumayo en Colombia que por decisión presidencial, estos últimos han sido declarados Zonas Especiales de Intervención Fronteriza que les permite implementar alivios tributarios y financieros para evitar cierres de unidades productivas, en donde la lógica económica está anclada en la complementariedad y dependencia de las vocaciones productivas locales. Jornadas de medio tiempo, despidos y migración laboral más se empiezan a sentir del lado ecuatoriano que al momento de ser reportadas y reflejadas en las estadísticas habrán alterado la realidad local y nacional. Parte de esa realidad que debe ser enfrentada será la agudización de la informalidad y el contrabando comercial por los llamados pasos ciegos o ilícitos a lo largo de los 580 Kilómetros de la frontera con Colombia.

Es en este contexto que el Acuerdo Comercial con Estados Unidos toma sentido, pues tradicionalmente Estados Unidos ha tenido en Colombia un aliado político que en estos últimos años se ha visto resquebrajada por las posiciones soberanas y humanistas del Presidente Petro pero que en el ámbito comercial se mantienen incólumes. Una hipótesis que debe ser contrastada es que la ratificación -en el caso de pasar el control constitucional- del acuerdo comercial con Estados Unidos sería visto como un logro dado únicamente a los gobiernos o candidatos que abren sus puertas de par en par a los intereses geopolíticos y geoestratégicos estadounidenses. Jugar de que Estado Unidos podría cerrar su mercado a las exportaciones colombianas en el caso de ganar la candidatura de Cepeda podría atemorizar, o tal como está pasando, finalmente le termine de dar la victoria en primera vuelta. Marco Rubio sigue muy de cerca estos acontecimientos y tiene en Noboa un operador confiable. Lo grave de todo esto es que se está generando una crisis económica que para una economía dolarizada como la ecuatoriana puede ser devastadora en medio de un plan de consolidación fiscal que el mismo FMI en su quinta revisión dejó sentada su objeción.            

Referencias:

https://www.dane.gov.co/

https://contenido.bce.fin.ec/documentos/informacioneconomica/SectorExterno/ix_ComercioExterior.html

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