Opinión

La Columna del Observatorio:

Entre el abandono y los pretextos

Fotografía cedida por la Fuerza de Tarea Conjunta de las Fuerzas Armas del Ecuador de una inundación en Esmeraldas (Ecuador). EFE – Fuente: Expreso

La situación del país se puede resumir en el abandono que genera la desidia e ineptitud del Gobierno de Lasso. Las recientes tragedias naturales en Alausí[i] y Esmeraldas[ii] no sólo hablan de capacidades estatales de prevención y mitigación seriamente debilitadas en los últimos 6 años, sino de un laissez faire político: dejar hacer, dejar pasar. Un modus operandi que parece más el costoso capricho de un banquero que su propia creencia neoliberal: querer gobernar sin saber cómo, sin buscar aliados, sin construir los acuerdos más esenciales para sostener la vida, y así, la economía.

La oleada de problemas estructurales que sufre la población ecuatoriana -y que cargan sobre todo los sectores históricamente marginados y precarizados- sacude violentamente nuestra noción de Patria. Incluso, mina la necesidad de la unidad nacional. Y preocupa que la respuesta más probable sea seguir a la deriva. De hecho, resulta tremendamente insultante que las autoridades del Gobierno apelen, como excusa, a una fuerza todopoderosa, en lugar de gestionar competentemente el Estado que es lo que la ley manda a hacer de manera urgente y diligente.

Los potenciales impactos del cambio climático en los fenómenos naturales, como el Fenómeno del Niño, que se agravan por el descuido en la construcción y mantenimiento de la infraestructura existente, deberían alertar seriamente a las autoridades del Gobierno para que tomen medidas urgentes -entiéndase decretos-ley urgentes- con el apoyo de sectores e instituciones con fuertes capacidades técnicas en la gestión estatal, así como el despliegue de planes de emergencia. Lamentablemente, los hechos recientes nos hacen pensar que lo más probable sea que estas desgracias actúen como el elemento de legitimación que busca el Gobierno para hacer en menos de 6 meses lo que tenía pensado hacer en 4 años.

Esto refleja prioridades deliberadamente equivocadas. Por un lado, considerar como medidas económicas urgentes la exoneración de impuestos a trasnacionales para que se instalen en zonas francas y la reactivación económica mediante impuestos a los espectáculos públicos. Ante cualquier negativa, se busca responsabilizar a la Corte Constitucional del manejo fiscal y de la gestión macroeconómica orientada a la reactivación. Por otro lado, los desastres en Alausí, Esmeraldas y otros que podrían ocurrir, no parecieran urgentes para el Gobierno. ¿Por qué? La respuesta que viene del pueblo es:

Tomado de Primicias

El gobierno no se ha hecho presente, poniendo como excusa las competencias de los gobiernos autónomos descentralizados.

Otro elemento que sustenta esta lectura es el ascenso histórico de la inseguridad como la preocupación más importante[iii] de las y los ecuatorianos. Basta preguntarse, más allá de la inacción e incompetencia que ha demostrado el Gobierno en esta materia, luego de disolver la Asamblea Nacional y adelantar las elecciones ¿Qué decisión gubernamental tiene como objetivo atender esta problemática? ¿Cómo el Decreto-Ley de Economía Familiar puede aportar a combatir la inseguridad derivada de la falta de oportunidades económicas que crece y se agrava con el poder del narco-dólar? ¿Cómo el Gobierno plantea reducir los indicadores de inseguridad, que están en niveles por demás intolerables, mediante una Ley-Decreto de Zonas Francas que pretende proteger las inversiones especulativas y comprometer el margen de acción del próximo gobierno[iv]? ¿Acaso la inversión se atrae tan sólo con incentivos tributarios sin importar la certidumbre, la seguridad e infraestructura interna?

No hay nada razonable y verosímil que honestamente nos haga pensar que declarar el sigilo de la información tributaria[v] o quitar impuestos a capitales financieros transnacionales pueda ayudarnos a resistir este abandono e inseguridad. Si no, por el contrario, podría convertirse en un elemento de riesgo que aumente la atracción de Ecuador al lavado de capitales vinculados al narcotráfico y la violencia.

Con Lasso, el Ecuador está en una línea real que delimita entre el abandono y la búsqueda de pretextos para legitimar medidas que no son democráticas.

En el momento actual de desesperante transición, el abandono debería constituir por fin un piso -del que no se pueda bajar más- para entender las implicaciones de futuro que generaron estos últimos años de debilitamiento sistemático del Estado bajo la etiqueta rimbombante de «la reinstitucionalización».

Convengamos que, si lo que hay que hacer es volver a construir futuro, cada nuevo retroceso implica que el próximo gobierno necesite más recursos, capacidades, esfuerzos y más tiempo. Todo en un momento de transición acelerada y una coyuntura compleja -aunque sí superable-. Justamente por eso, la razón democrática para emitir Decretos-Ley debería ser contribuir a tener un futuro que no nos cueste la vida, ni sea tan distante en el tiempo. Si no, la ausencia de racionalidad y sentido de urgencia, hace que una acelerada transición sea el menor de los males. Al mal paso, darle prisa.

El agravamiento de las condiciones sociales no genera ganadores entre las grandes mayorías. El abandono del Estado no sirve para evitar que regrese una fuerza política del campo popular. Todo esto, en realidad, nos plantea que el camino para salir de este punto de la historia es actuar cuánto antes para construir un nuevo gobierno que, con la suficiente legitimidad y un gran capital político, pueda empezar a hacer lo más básico y urgente: cuidar la vida y las condiciones necesarias para volver a caminar hacia el desarrollo y el bienestar de la población.

Mientras tanto, en lo más concreto e inmediato, lo lógico sería que el Gobierno nacional y los gobiernos locales tomen medidas para proteger a la población más vulnerable de los estragos de la naturaleza y de la inseguridad. Algo que suena más a esperanza cuando sólo nos queda resistir al abandono del Estado en manos de banqueros neoliberales.


[i] https://www.primicias.ec/noticias/politica/alausi-derrumbe-gestion-riesgos-errores/

[ii] https://www.expreso.ec/actualidad/esmeraldas-barrio-50-casas-quedo-destruido-desbordamiento-rio-teaone-162714.html

[iii] Casi cuatro de cada 10 ecuatorianos (37%) siente que la delincuencia es el problema principal que sufre Ecuador: https://www.primicias.ec/noticias/politica/asamblea-institucion-peor-valorada-ecuador/   https://clickresearch.ec/wpc/wp-content/uploads/2023/05/CLICK-REPORT-MAYO-2023.pdf

[iv] https://twitter.com/dolarizacionEc/status/1663197081404690432

[v] https://twitter.com/dolarizacionEc/status/1656745183768113153

1 comentario en “La Columna del Observatorio:”

  1. El nuevo gobierno de la Revolución Ciudadana debe entregar copia de la constitución de la República a cada estudiante a partir de los 8 años, y ejecutar concursos de nivel de conocimientos de la constitución con algún incentivo para los adolescentes, es la única manera de enterrar políticamente a los 5 millones de lassies que eligieron al pandoro, no permitirles la reproducción mental.

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