Balanza de pagos, Desarrollo y producción, Economía política, Observatorio

Los dólares perdidos del Ecuador exportador

Según el relato oficial del Ecuador exportador, el país produce banano, camarón, y, cada vez más, oro y cobre; los exporta al mundo; obtiene divisas; y con esas divisas sostiene la economía dolarizada.

Los flujos financieros ilícitos que este Observatorio ha documentado para el período 2000–2023 revelan que los sectores que más divisas generan son también los sectores con mayores discrepancias comerciales y, por tanto, mayor exposición a circuitos de captura y externalización de capitales. Es decir que el banano, la pesca y la minería parecen no solo ser los pilares de la inserción externa del país sino también los capítulos arancelarios por donde se fuga el excedente. Reproduciendo el modelo primario exportador, privando al país de las divisas necesarias para sostener la dolarización y a la postre de los recursos para la transición productiva.

A nivel de capítulos HS, los diez principales concentran el 75,4% de las salidas ilícitas estimadas y el 70,6% de las entradas. El siguiente cuadro presenta el ranking consolidado para el período 2000–2023:

Capítulo HSDescripciónFFI salidas (USD mm)FFI entradas (USD mm)
HS 27Combustibles minerales61.328274.440
HS 08Frutas y nueces (banano)22.07257.998
HS 03Pesca y acuicultura9.32758.281
HS 87Vehículos8.80442.234
HS 84Maquinaria6.91744.215
HS 16Preparaciones marinas4.0194.661
HS 85Material eléctrico2.47933.072
HS 06Plantas y flores1.5812.440
HS 71Oro y metales preciosos9891.035
HS 18Cacao y preparaciones6121.181

Fuente: UN Comtrade y Banco Central. Elaboración propia

La contribución central no es la magnitud de las discrepancias sino su localización sectorial. Los FFI no se ubican en los márgenes de la economía formal, sino que atraviesan sectores dinámicos, intensivos en exportaciones o en importaciones, y centrales para la balanza de pagos del país. Dentro de las partidas exportadoras de mayor peso en la economía ecuatoriana—combustibles, frutas, pesca— los flujos de salida son dominantes.

El caso de los combustibles (HS 27) merece especial cautela. Dado el altísimo volumen del sector y las complejidades de registro propias de los combustibles (contratos con ajustes ex post, fórmulas de precio, diferenciales de calidad entre variedades), las discrepancias espejo pueden incorporar ruido metodológico adicional. Esto, sin embargo, no invalida la tendencia.

En frutas y banano (HS 08), la señal acumulada de salidas asciende a USD 22,1 mil millones; en pesca y acuicultura, la suma de HS 03 y HS 16 llega a USD 13,3 mil millones. Ambos sectores presentan una tendencia creciente en sus volúmenes de producción, rendimiento y exportaciones. Empero, presentan características similares en sus procesos de valorización entre el precio en origen, márgenes de intermediarios y precios en destino final.

Si bien los flujos estimados del capítulo HS 71, oro y metales preciosos, son menores, la expansión de enclaves mineros y la venta de concentrados a traders o partes relacionadas posibilita el surgimiento de precios de transferencia, descuentos por calidad y penalidades que pueden expresarse en las discrepancias comerciales y que están fuera del control de las autoridades ecuatorianas.  

Más allá del debate sobre encadenamientos productivos o diversificación, la relación entre reprimarización, flujos financieros ilícitos y arquitectura financiera internacional sugiere una especialización de los canales de fuga y captura de riqueza. En sintonía con sistemas de intercambio desigual y nuevas formas de dependencia de economías como la ecuatoriana.

Los mismos rasgos que hacen que estas industrias primarias sean estratégicas para la generación de divisas —dependencia a precios internacionales, distancia geográfica y contractual entre producción y consumo final, intermediación de traders y corporaciones domiciliadas en jurisdicciones offshore, y alta heterogeneidad del producto— las vuelve aptas para la externalización del excedente.

Puesto así, la tesis de Ruy Mauro Marino acerca de los mecanismos centrales de la transferencia de valor desde la periferia puede ampliarse. Al intercambio desigual y la superexplotación del trabajo habría que sumar la manipulación de precios como instrumento de la propia estructura exportadora para capturar extraterritorialmente el excedente. Y todo esto a cargo de una articulación entre capital exportador doméstico, redes de intermediación global y la arquitectura financiera offshore.

Esta economía política de la fuga de capitales cobra mayor relevancia en economías dolarizadas. La literatura heterodoxa sobre dolarizaciones y jerarquía de divisas ha señalado que estos esquemas monetarios reorganizan la fuga de capitales al eliminar la fricción cambiaria. Es decir que elimina el riesgo que asume un exportador que subfactura sus ventas en un país con moneda propia por mantener activos en moneda extranjera.

Sin embargo, más relevante para nuestra lectura es el reordenamiento de las élites económicas con relación a la integración en el sistema financiero internacional a través del dólar. Esto plantea que el conjunto de ganadores y perdedores del sistema monetario también se puede leer en base a la posición de cada sector económico o productivo frente a la libre circulación y salida de divisas. En el Ecuador, esto se expresa en la integración de la banca con el sistema financiero panameño a través de subsidiarias que mueven dinero sin fricciones entre Guayaquil y Panamá o entre un exportador en Ecuador y su cuenta offshore en Nassau.

Esto es similar a lo que la CEPAL llamó transferencia neta negativa. En donde son más las divisas generadas en un país que salen por concepto de deuda, fuga o importaciones sobrefacturadas que aquellas que ingresan como inversión genuina. De ahí que la adquisición de deuda por parte del Estado para cubrir el hueco fiscal no es consecuencia de insuficientes exportaciones sino de la fuga sistemática del excedente que las exportaciones generan.

No solo eso, sino que esa deuda viene acompañada de ajuste fiscal que comprime la inversión pública y del mercado interno que refuerzan la dependencia al modelo primario exportador.

La identificación de los sectores económicos involucrados en flujos financieros ilícitos permite, en última instancia, sostener que los circuitos de fuga y recirculación de capitales se realizan en sectores formales cuyos contratos están registrados y sus cadenas están sujetas a auditoría. Lo que no es plenamente auditable son los márgenes de la riqueza generada en las plantaciones bananeras de El Oro, en los enclaves mineros de Zamora Chinchipe o en la cadena camaronera de la Costa ecuatoriana, cuando una parte de ese valor termina acumulándose fuera del país.

Se trata del poder de algunos de separar el lugar donde se genera la riqueza del lugar donde se acumula. Dejando en el país los costos ambientales, la depreciación de la infraestructura, la deuda pública y la presión sobre el salario de los trabajadores que hacen posible esa riqueza.

En una economía que depende de dólares para funcionar, la fuga estructural del excedente equivale a una restricción permanente de soberanía económica, disfrazada de déficit fiscal y cubierta con deuda pública. Mientras la discusión económica siga hablando de confianza, la inversión extranjera y equilibrio fiscal sin preguntarse quién captura el excedente de los sectores que supuestamente generan esa confianza, el resultado será el mismo: menos recursos públicos, más deuda, más ajuste, y la reprimarización que se reproduce a sí misma.

Referencias:

Banco Central del Ecuador. Boletín del Sector Minero Q4-2024. Subgerencia de  Información Estadística, 2025.

Banco Central del Ecuador. Balanza de pagos 2000–2024. BCE.

Corporación Financiera Nacional. Ficha Sectorial Banano. CFN, 2024.

De Paula, L.F., Fritz, B. & Prates, D.M. (2017). Keynes at the periphery. Journal of Post Keynesian Economics.

IATTC. Comisión Interamericana del Atún Tropical. Estadísticas de captura, 2023.

INEC. Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua (ESPAC), 2000–2024.

Marini, R.M. (1973). Dialéctica de la dependencia. Era.

Palan, R., Murphy, R. & Chavagneux, C. (2010). Tax Havens: How Globalization Really Works. Cornell University Press.

Pogliani, P., von Peter, G. & Wooldridge, P. (2022). The outsize role of cross-border financial centres. BIS Quarterly Review.

UN Comtrade. Base de datos de comercio bilateral, 2000–2023. https://comtradeplus.un.org/

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